martes, 11 de octubre de 2011

Se hombre





El príncipe tiene sed. Su criado provee.
El príncipe llora. Su haya le seca las lágrimas.
El príncipe se ríe. El bufón se complace.

El príncipe ya es rey y su sed ya no puede ser saciada, porque ningún líquido inodoro, incoloro, insípido, rosado, blanco o rojo logra ese cometido.
El príncipe ya es rey y ya no llora, su corazón frío como el hielo domina los sentimientos sin piedad. Llorar es de cobardes, airea a los cuatro pasillos de unas de sus estancias.
El príncipe ya es rey y ya no ríe. La risa es para los ineptos, estúpidos y gente del pueblo. Jamás volverá a rebajarse ante tamaña demostración de vacua expresión hilarante.
El bufón murió de pena.
No seas rey, ni príncipe.
Se hombre.


No hay comentarios:

Publicar un comentario