lunes, 21 de noviembre de 2011

La historia terminable





La cama deshecha les recordó lo que había pasado hacía tan solo unas horas, pero ninguno de los dos sonreía, ni se sentía a gusto y casi ni se miraron, cuando el amanecer les devolvió a la cruda realidad.
La oscuridad de una discoteca, unas copas de más y el ansia irrefrenable de sentir el calor de otro cuerpo, les había llevado a aquella situación. No hubo compenetración, ni sentimiento, ni simpatía, tan solo descarga sexual nublada por el sopor que produce el alcohol.

- “Si-eso-nos-llamamos”, dijo él, al despedirse.
-Sí, “si-eso-nos-llamamos”, dijo ella, cerrando la puerta tras de sí.

Vacuas frases, dichas con la boca pastosa, más cuando ninguno de los dos tenía el número de teléfono del otro y ninguna intención de volver a verse.

4 comentarios:

  1. Amí me ocurrió una Historia Terminable exactamente igual. claro, todas son iguales jeje.

    Saludos.

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  2. Sí, es lo que tienen las historias terminables, todas se parecen :)
    Saludos.

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  3. yo me conformaba con menos....jeje
    Juji, ven a verme.

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  4. Si-eso-te-llamo Spaghetti :)
    Abrazote pastoso.

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