viernes, 11 de noviembre de 2011

Lector octogenario




Casi cada día, y desde hace unos tres, o tal vez, cuatro años, cuando estoy a unos cincuenta metros de la entrada de mi trabajo, lo veo pasar distraído y ausente, leyendo el diario, caminando pausadamente, casi sin mirar por donde pisa. Lo llamo, el abuelo lector... Me encanta verlo por varias razones, entre ellas, porque tendrá más de ochenta años y su rutina me fascina y porque envidio que una de sus primeras prioridades matutinas sea la de informarse de cómo va este caótico mundo, cuando la mía, es la de abstraerme todo lo que pueda de la realidad.

No lo conozco de nada, aun así, el día que no lo veo, siento desazón. Porque la sonrisa que me roba cada mañana con su fugaz presencia, es un inmenso regalo energético que me carga para iniciar la jornada laboral con más auto convicción. Y por ello, y porque me preocupa su salud por su edad avanzada, cada mañana que lo veo, como si temiera que sea  la última, le mando un beso y un abrazo imaginarios con auténtica ternura.

Y entonces pienso, en si algún día, cuando sea viejecita y vaya por la calle leyendo el periódico, porque lo único que ya me quede como distracción, sea el saber como va este caótico mundo (que estoy segura que seguiré sin entender como ahora) alguien me mandará un beso y un abrazo imaginarios, porque con solo verme, despierte también en él o en ella, una inmensa ternura.

4 comentarios:

  1. Esperemos que sí, Juji, que siempre existan personas con tan buen corazón como tú.
    Es muy tierno lo que cuentas.

    Un abrazo y feliz fin de semana.

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  2. Si todavía queda gente tan entrañable como tú, entonces estoy seguro de que así será.
    Un post muy muy bonito. de esos que ayudan a levantarte.

    Besos imaginarios, o no.

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  3. Maribel, es tierno lo que cuento, porque es real (ayer volví a verlo y sonreí satisfecha imaginando en qué pensaría si supiera que es el protagonista de un post en su honor) pero lo de "buen corazón"... no creas, a veces mi corazón es sensible y bueno y otras, duro como una roca (que sino los malos te comen)
    Feliz "finde" también para ti y un fuerte abrazote.

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  4. moderato_Dos_josef Te doy las gracias por tu comentario, pero no creo ser más entrañable que nadie, de hecho el que tu me sientas así, te hace más entrañable a ti, cuando algo así de dulce, dices, te ayuda a levantarte.
    Con permiso de las autoridades, yo sí que te mando un besote no imaginario :)

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