sábado, 14 de enero de 2012

La suerte tirana





En la esquina, como cada mañana, vendía cupones el ciego. 
Pero era en el portón de la esquina, donde se vendía realmente la suerte. El nuevo y despistado repartidor, llegó antes de tiempo, descubriendo algo que no debía ser visto. Su suerte estaba echada.
Si solo se hubiera parado unos minutos para comprar un cupón...

2 comentarios:

  1. Juji, tienes un blog realmente bueno. Esta entrada, por ejemplo, es todo un hallazgo. Voy a seguir, ahora que estoy de vacaciones, a ver que otros tesores encuentro.
    Saludos.
    Juan.

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    1. Muchísimas gracias, Juan. Siento no haberme dado cuenta de tu comentario hasta ahora. Espero que tu visita y tus vacacones hayan sido de tu agrado.
      Un saludo.

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