miércoles, 18 de enero de 2012

Rutina




Y vuelta a empezar. Hacer la compra. Llenar la nevera. Cocinar parte de lo comprado. Poner la mesa. Servirlo. Ver como lo devoran y esperar en silencio que alguien alguna vez le diga “que bueno mamá” o “gracias, cariño”. Y vuelta a empezar. Recoger la mesa. Poner el lavaplatos. Enderezar la cocina. Y en pocas horas, empezar a pensar y preparar el menú de la cena.
Mañana será diferente. Ha comprado una salsa súper picante cuyo nombre ya presagia diversión. En la etiqueta inspiradora de su travesura pone “el destroza tripas”. Mañana, por fin, tendrá algún que otro comentario sobre su monótono quehacer diario. Dependerá del aguante de cada uno, que sea favorable o no.
La rutina hay que combatirla a veces, con una sonrisa picante

6 comentarios:

  1. Has pensado en las barritas i bebidas energéticas?, solo hay que quitar el envoltorio y a la basura!!. El tiempo que te ahorras en cocinar, llenar nevera, etc. lo puedes utilitzar para...., bueno te dejo que te lo imagines, seguro que sabras en que dedicarlo.
    Besos
    Sara

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  2. Ay! cómo me siento identificada!! Y lo peor de todo es pensar, ¿qué hago pa comer? y justo cuando has recogido la cocina pensar, ¿qué hago pa cenar?
    ¿Dónde dices que compraste la salsa?

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  3. Querida Sara, tu idea es genial, pero tanta barrita energetica al final... jajajajaja.
    Eso deberían hacer aquellos que siempre cocinan en casa: revelarse y emplear su tiempo en otros menesteres :)
    Muaks!!

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  4. Carmen, la compré en una tienda que se llama "atrévase si puede... y si no, también" jijijijiji
    Abrazote!

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  5. Et robo la idea, vale?... Jejeje...
    Victòria

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  6. Roba, roba, jajajajaja a veure que et diràn a casa!!
    Muaks!

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