lunes, 12 de marzo de 2012

Os lo ruego... perdonadme




Os lo ruego, perdonadme. 
No es mi intención hacer lo que hago con vosotras, pero no tengo más remedio. Simplemente, no puede ser. Sé que llegáis a mí, con muchísima ilusión y que me ofrecéis lo mejor de vosotras, pero, en serio, no os puedo acoger en mi casa.
Es cuestión de sensaciones.

Os escribo, porque llegáis con tal entusiasmo, que no puedo hacer otra cosa que plasmaros para que me dejéis tranquila, pero una vez que os leo, no puedo incluiros en mi particular menú literario, porque, sencillamente, no os siento como debería.

Me entristece cuando os envío sin miramientos, a ese fuego imaginario simbolizado por una papelera, pero sabéis que siempre os dedico un recuerdo, una invocación, un deseo de que podáis llegar a algún otro hogar que sea mejor y más experto que el mío, o simplemente, diferente.
No os culpo por vuestra insistencia, todos deseamos ser reconocidos y recordados, pero muchas veces, tenemos que aceptar que no somos imprescindibles para lo demás y que no nos quieren en su vida.

Por favor, dejad de insistir. Solo puedo elegir a algunas de vosotras, comprendedlo. 

Me gustaría pensar que no os vais a rendir, que vais a seguir luchando para que alguien os acoja, para que alguien os haga suyas y sepa sacaros provecho.

Si por mí fuera, os crearía un bello rincón, donde cualquiera pudiera admiraros, donde os dieran premios, donde se os concedieran palabras de admiración y se os mimara como a la mejor de vuestra especie, pero no sé hacerlo.

Historias desechadas y queridas, historias amables y persistentes que me llenáis inicialmente las páginas en blanco, os lo ruego… perdonadme.   

22 comentarios:

  1. Bueno Juji, con el tiempo que he dedicado a este mundo bloguero he aprendido que hay textos, historias, reflexiones, que no sé por qué no han ido a esa papelera imaginaria y han visto la luz, quizá por falta de otra historia; y mi sorpresa ha sido que gusta a otras gentes.
    Te voy a pedir que no eches esas historias a la papelera, dales una oportunidad, deja que vean la luz.

    Un abrazo Juji.

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    1. Mi querida Elena, tienes mucha razón en lo que dices, yo también en alguna ocasión, he visto como una historia que me apasionaba, nada decía a los demás y alguna que otra que tan solo me daba "calorcillo", ha gustado mucho más. Pero se trata de ser honestos con nosotros mismos y al menos, aquí, en nuestro blog, escribir tan solo aquello que nos apetezca (guste o no). Mi marido ayer me dijo: -¿por qué no creas un apartado titulado "el cementerio de las palabras" y allí dejas que vivan esas historias que eleminas?
      La idea me pareció súper romántica y muy bella, pero...
      Te deseo un día maravilloso y muchas gracias por estar.
      Un fuerte abrazo.

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  2. Esas historias seguro que te perdonan si al final nace otra historia negro sobre blanco, cada uno tenemos nuestrositio y función la de esas historias es la de iniciar la inspiracion.
    Un beso

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    1. Bella reflexión, Manuel... la cuestión es que sea como sea, al final sobrevivirán, ¿verdad?
      Un besazo.

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  3. No creo que tus historias tengan nada que perdonarte, al contrario debieran de estar agradecidas por el honor que las haces imaginándolas y transmitiéndolas a todos nosotros como haces muy bien.
    bssoss.

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    1. Gracias, Spaghetti. Yo también creo que al final pueden perdonarnos sobradamente, porque hacemos lo que podemos con ellas y en tu caso, también logras ensalzarlas maravillosamente.
      Besitos.

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  4. Todas las letras, aún las que tienen una vida efímera, si son sinceras logran su cometido. Las que enuncian mentiras, declaraciones de guerras, cartas de suicidio, esquelas de amenazas, esas,esas pobres están condenadas al destierro y al olvido.


    Un abrazo.

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    1. Pero, Neogememinis, también esas tan feas (mentiras, guerras, asesinatos, suicidio, amenazas) tienen cabida en nuestras historias y pueden resultar tremendamente bellas... porque son tan solo invenciones y no realidades y al fin y al cabo, se puede crear algo con ellas que de esperanza e incluso te haga sonreír, por su absurdo. Te lo demostraré en unos días.
      Un fuerte abrazo.

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  5. El horror nunca es bello, el dolor es infame, por más hermosas que sean las palabras que lo describan.
    Perdón no existe para las personas que plasman en la realidad sus malas historias, perdón no existe para quienes disfrutan ejecutando sus malas historias sobre los demás sabiendo a conciencia que provocan el mal...

    No hay perdón...

    Si hay bellos rincones para las buenas historias, en los recovecos de las páginas, en los entremallados del cerebro... a esas sí que les pido disculpas por no darlas a conocer. Podríamos crear un museo de bellas historias. Las malas, dejémoslas en el sótano o reflejémoslas para que nadie las repita...

    Un besito y feliz día.

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    1. Verònica, la realidad es una cosa, la ficción es otra. Yo hablo de las palabras, que aunque definan horrores, son siempre palabras. Uno puede escribir de cualquier tema, por muy desgarrante que sea, porque en definitiva y por desgracia, también forma parte de la condición humana. La vida es así, por mucho que neguemos y repudiemos esta verdad. Grandes novelas atestiguan lo que digo. Entre una guerra, el dolor, el asesinato, etc., siempre hay una historia de amor, de superación, de logro, de la fuerza del ser humano... a esa belleza doy nombre. Y aquí acabo el debate :)
      Un abrazote.

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  6. Quan la imaginació és exuberant com és el teu cas, entenc que has de fer una sel.lecció prèvia, més que rés per falta de temps, doncs estic segura que si escribisis tot el que et ve al cap, no tindries prou hores,....i també s'ha de viure....per seguir alimentant al cervell.
    Petons, Victòria

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    1. Com sempre, estimada Vitòria, el teu comentari, intel·ligent i veràs, es un plaer rebre'l. Amb absoluta i total tranquilitat...
      Molts petons, amiga.

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  7. Bello relato de exaltación a las historias, sin duda ninguna, un homenaje bien merecido.
    Abrazos.

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    1. Gracias, Balamgo. Como bien dices, es un pequeño homenaje. Simple, pero creo que se lo merecen :)
      Abrazos.

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  8. Hay momentos para cada historia, como historias para momento. Supiste elegir una buena sobre ellas, hoy.

    abrazos!

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    1. Inteligente deducción, Cas. Gracias
      Un fuerte abrazo.

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  9. Si todos cogiéramos unas cuantas de esas desechables y las hilvanáramos con esmero seguro que confecionariamos unas historias bordadas.
    Me gusta tu blog, te dejo el enlace del mío por si quieres visitartlo, tambien lo tengo en la blogoteca de 20minutos( el tuyo lo he encontrado ahí)http://gofioconmiel.blogspot.com/

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    1. Yo también lo creo, Gloria, se podrían confeccionar verdaderas delicias, con mucha paciencia. Me voy ahora mismo a visitarte.
      Un fuerte abrazo y hasta pronto.

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  10. Hola, acabo de leer tu última entrada de tu bonito blog. Bello relato, hermoso. Creo que tú has dejado clara, de manera literaria y delicada, la diferencia entre un "juntaletras" y un escritor. A mí sin duda me gustaría pertenecer a la segunda categoría, pero del mismo modo que la energía tiende a degradarse en calor, los esfuerzos por escribir degenerar en juntar letras sin mucho arte.
    Un saludo, Juanma.

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    1. Juanma, ante todo, bienvenido a esta casa. Yo también "junto palabras", todos lo hacemos... y de ese "simplemente" acto, nace lo que nace, y cada uno tiene su estilo, así que no te quejes :) que tu no lo haces nada mal.
      Un fuerte abrazo y hasta pronto.

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  11. Estas historias que dejas escritas en cada post son parte de ti, fluyen de tu mente hacia el papel. Nada de perdir perdón, sigue dejando que corran libres por tus manos y tu corazón.
    Un abrazo

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    1. Que visión más bella, mj... muchas gracias. A veces, los mismos comentarios son joyas con nombre propio...
      Un fuerte abrazo.

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