jueves, 12 de abril de 2012

La importancia de las palabras




 
Hoy es el día. Hoy por fin podrá decirle lo que piensa de ella y si aún, por pudor o decencia en su rol asumido y asimilado durante muchos años, no encontrara la forma de decir realmente todo, al menos, sabe que las fuerzas no le fallarán para decir, al fin y al cabo, lo único que importa: “me voy”.
Lleva seis duros años de su penosa vida, sintiéndose un mueble, un perro o un aliento. Años en los que cada noche, antes de cerrar la puerta de su habitación y de meterse en esa cama que tanto detesta, impreca y solloza ante su frialdad.
Ella, Duquesa y de gran estirpe, es el hielo, la displicencia absoluta, y así lo ha tratado desde el día en que entró en esa casa a servir, con total y absoluta indiferencia… como si fuera un mueble, un perro o un aliento.
Ha sufrido su mirada vacía y su esquivo porte, durante tanto tiempo, que, como ser humano, no puede tolerarlo más.


Hoy es el día. Hoy por fin, podrá decirle lo que piensa de él. Lleva seis largos años ignorándolo, tratándolo fríamente y con desdén, para que su progenitor, nunca pudiera percibir en ella el sentimiento de camaradería humana, la congoja de verse servida y nunca servir, la vergüenza de tener que demostrarse distinta ante los demás, ante él, la pena de tener que alternar su interior rico y bello, con su exterior hipócrita y altanero. Ahora, padre, se ha ido, porque su edad y su enfermedad han ayudado a ello y en su perecedera y eterna ausencia, ella por fin, podrá ser ella misma y tratar a sus iguales, como debe.

-¿Señora Duquesa, tiene un momento?
-Sí, claro, Matías, adelante, dígame.
Él desconcierto de él es mayúsculo, ante la musicalidad de su nombre pronunciado por primera vez por ella, aún así, aferrándose a su dolor y desdén sufrido durante años, saca fuerzas para decir:
 -Me marcho.

Ella, lo mira intentando ocultar su desconcierto, pero entiende que ya, es demasiado tarde para dar marcha atrás, no ahora, no con él y tal vez, jamás pueda, con nadie más… No, ahora no puede pensar, debe contestar como ella sabe, como la han obligado desde pequeña, como ha tenido siempre que hacer en presencia de su padre y contesta:
-Muy bien, espero que deje su habitación hoy mismo.

Él se ha ido, por fin, con sus sueños bajo el brazo, pensando que se ha liberado de la peor y más fría de las mujeres.

Ella, se ha quedado muda durante el resto del día. Sabe porqué se ha ido y mientras cae una lágrima por su mejilla, decide que no está preparada para ser ella misma y que tal vez, de tanto ser lo que deseaban que fuera, ya no tiene fuerzas para cambiar las cosas.


La importancia de las palabras, de un gesto, de una mirada… a tiempo.

20 comentarios:

  1. Hay que saber pronunciar palabras, trazar gestos, miradas a tiempo, luego a la duquesa se le pasó el tiempo, no tiene excusas, lo tiene merecido ser como ella misma ha querido ser, adiós buenas.
    Hola Juji, trazadora de cuentos con segunas muy claras. Besito.

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    1. Jajaja, que intrasigente con la duquesa, Natàlia. En el fondo, me da hasta pena.
      Hola, a ti también, escritora de bellas historias.
      Besitos.

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  2. Me ha gustado, Juji, me ha gustado mucho.

    Un abrazo.

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    1. Pocas palabras que dicen tanto. Un placer, Maribel, que te haya gustado mucho.
      Un fuerte abrazo.

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  3. Es que enseñan a los nobles a no ser humanos ... pueden dar más miedo que pena. Muy bien Juji!! ... me gustan tus mensajes escondidos.

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    1. Y a mi, Spaghetti, que sigas descubriendo esos mensajes :)
      Besos.

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  4. Oooooooh, qué pena, a esto no hay derecho Juji.
    ¿Por qué no le has prestado ese gesto, esa palabra? Estaba en tus manos y mira cómo me dejas.
    Bueno, a pesar de todo es una historia preciosa.

    Besos Juji.

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    1. Elena, si es que ya sabes como va esto: en el fondo, son las historias las que llevan su curso. A veces creo, que no soy yo la que las escribe, sino ellas las que eligen lo que desean y como lo desean.
      Me encanta que te haya gustado.
      Besitos.

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  5. ¡Qué complicados somos lo seres humanos! con lo fácil que es decir lo que pensamos y sentimos en el momento justo, pero claro los roles sociales, culturales y todas esas milongas nos hacen sentir, la mayoria de veces, infelices y desafortunados.
    Tus relatos siempre esconden como una moraleja y eso me gusta. saluditos.

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    1. La verdad, Gloria, es que no pretendo que escondan moraleja alguna, pero así acaban, cuando lo desean, como si tuvieran vida propia. Lo dicho: parecen que sean los relatos y no yo, los que deciden.
      Un saludote :)

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  6. somos en los demás, somos nuestra imagen reflejada en su pupila, si nos falla nuestro mundo, las personas,
    quedamos incompletos. Un anacoreta en medio de la nada no es nada,

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    1. Creo que es cuestión de elecciones, Javier, y en el fondo obtenemos aquello que damos. Pero, un anacoreta en medio de la nada, sigue siendo alguien, porque esa ha sido su elección...
      Abrazos.

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  7. Triste trampa en la que caemos por temor a hablar, por miedo a mostrarnos tal como somos y no como nos adiestraron. Hubiera sido muy distinto si tus protagonistas -o al menos uno de ellos- se hubiese animado a dar el primer paso hacia eso que -aunque sonara a imposible- se abría ante ellos.

    Un abrazo.

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    1. ¿Quién sabe, Neo? Las historias nunca tienen realmente un final... a mi me gusta darles siempre distintas posibilidades u otras continuaciones (lo he hecho con más de una) cuando pasa el tiempo.
      Un besazo.

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  8. Hola Juji,
    Me ha encantado tu relato. Pero como hubiera cambiado la historia si los protagonistas hubieran hablado con el corazón, no te parece?. Pero es una realidad, en general, nadie se muestra y expresa tal y como es. Realmente una lástima!!!.
    Sara

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    1. No, Sarita, no es una lástima, sino dos destinos y dos vidas, que por ahora no se han podido encontrar. Nunca se sabe que pasará dentro de seis años...
      Muaks!

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  9. Doncs sí, jo crec que és com l'has acabat com tenia que ser. Això és la realitat, un altre final hagués semblat de Disney i jo diría que tú estàs a anys llum de semblant carrinclonería.
    un petò, narradora incansable!!!
    Victòria

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    1. Intento no ser-ho, pero a vegades també escrit "suau", es segons els dies, ja ho saps :)
      Un petó, a tu, lectora incansable!

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  10. Muy bueno Juji. La presentación explicando la disposición de cada uno de los protagonistas, luego se desarrollan los hechos y volvemos a conocer los sentimientos de cada uno.
    Deja un regustillo amargo.
    Besos.

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    1. Na', nada de regustillo amargo, Juan Carlos, algún día haré que cambie su destino... creo :)
      Muaks!!

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