viernes, 13 de abril de 2012

La invitación





“Invito yo”, dijo, enseñando mientras lo decía, una taleguita llena de dinero. Los más listos e inicuos, pidieron lo más caro del local. Los más prudentes, sensatamente, lo más barato. Los más indecisos, al final, no pudieron pedir nada, porque cuando se habían decidido, la cocina estaba cerrada.

El que invitaba, recordó que tenía una cita y no podía quedarse. Se fue apresuradamente, olvidándose de pagar. Los más listos e inicuos, rugían de rabia cuando el camarero les trajo la cuenta. Los más prudentes, sonrieron sabiendo que el gasto que habían hecho, podían permitírselo sin eclipsar su economía. Los más indecisos siguieron sin decidir si quedarse o irse.

14 comentarios:

  1. la ambición rompe el saco, o que jeta más dura tiene el tio de la bolsa repleta de monedas. No me extraña, si luego no las gasta. Aleccionadora entrada

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    1. Venga, Javier... ven, que te invito a algo jijijiji
      Un abrazo.

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  2. Ummmmm... no sabría en qué grupo estaría yo, supongo que pediría hasta postre, jajajaja...
    Muy ingenioso y aleccionador texto.

    Un besote Juji.

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    1. Ains, Elena, me temo que me encuentro entre todos los disfrutan del momento (con postre y todo) y si hay que pagar ¡diantres! pues, se paga y san-se-acabó.
      Besazos.

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  3. Yo soy de las que estaría esperando aún a que me trajeran la ensalada de diez colores que he pedido. Las raritas somos así.

    Muy buen texto, Juji.

    Besos.

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    1. ¡Uf!, ¡venga que no se diga, Núria, ya te esperaremos, tú pide lo que quieras! :)
      Besitos.

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  4. Jajajajá, buena parábola. Eso se ha producido y me puedo reir, soy de los prudentes. Besos Juji.

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    1. ¿Prudente? Y yo que te quería invitar a una mariscada ejem... jaajaja
      Besazos, amigo Juan Carlos-el-prudente.

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  5. me ha agradado esta parábola. cada uno se lleva su parte. Los indecisos nunca harán nada.
    Un saludo.

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    1. Por no hacer, Josef, ni comieron ¡qué triste! :) tengo que darles otra oportunidad un día de estos.
      Un abrazo.

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  6. jejee...no me resulta extraño que hay de esos tipos...invitan, pretendiendo impresionar a los demás, y después se van -como si tuvieran algo más importante- dejando descolocados a los que buscaban en verdad descolocar!
    Creo que yo hubiese estado entre los prudentes que piden sólo lo que podían pagar...

    Saludos.

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    1. ¿Otra prudente, Neo? ¡venga, que no se diga! vete a pedir lo que quieras al mejor restaurante de tu ciudad, y dices que ya pasaré yo a pagar jajajajaja
      Abrazo.

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  7. No sé en qué grupo ponerme, entre los indecisos no, eso lo tengo claro. Pero en cualquiera de los otros dos podría ser. Aunque eso de irme sin pagar no lo haría nunca. Venga Juji!! te invito a lo que quieras!!
    Un beso

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    1. Jajajajaja, de eso nada, mj, que seguro que después te vas "porque tienes algo importante que hacer" y me dejas allí con la cuenta :)
      Un besito.

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