sábado, 28 de abril de 2012

Ven conmigo...




Tú. Si, tú. 
Tú, que ahora estas leyendo esto, es a ti, a quien va dirigida mi llamada. 
¿Quieres acompañarme, por favor? Te necesito. 
Normalmente, es algo que hago siempre sola, pero hoy estoy muy cansada y además, la ultima vez, encontré algo que me disgustó muchísimo, por inesperado y cruel.

Necesito que pases conmigo esa puerta, ¿la ves? Sí, esa de color rojo. Esa puerta nos llevará a un lugar y tiempo que hasta yo desconozco. Siempre es la misma puerta, pero nunca se repite lo que en ella encuentro. Pero tienes que coger mi mano, porque aunque yo puedo atravesar muros cuando lo deseo, no te obligaré a que vivas algo tan extraño, aunque tal vez, lo que viene después te lo resulte aún más, pero para empezar lo haremos al uso. 
También tengo que advertirte que una vez que cojas mi mano, no podrás soltarla bajo ninguna circunstancia y que si así lo haces, nos adentraremos en un mundo increíble. 
Esto... por cierto, no te asustes, pero te volverás invisible, como lo soy yo.

¿Ves? Hemos entrado y nadie nota nuestra presencia, ¿increíble, verdad? Por favor, tranquilízate, necesito a una persona para este viaje, que sea fuerte y comedida. Miremos la habitación detenidamente...
Una mujer mayor, de unos cuarenta o cuarenta y cinco años, tal vez, vestida de blanco impoluto y bordando algo muy bonito, ¿una flor? Sigamos el recorrido visual... enfrente de ella, hay un joven, leyendo el periódico, serio y concentrado y al lado de éste, cándidamente, una joven, ruborizada y nerviosa, tomando a sorbitos un liquido verde, diría que un té, ¿estas de acuerdo conmigo?
Y ahora, llega lo más difícil, vamos a entrar en sus mentes. No te asustes por favor, sé que puede resultar bastante traumático por ser la primera vez, pero te aseguro que vale la pena.
Claro que creo que debería haberte explicado quien soy y que hago realmente antes de pedirte ayuda, pero... no sé, temía que nadie cogiera mi mano y como ya he dicho antes, hoy no tenia fuerzas para hacerlo sola, después del otro día. 
Verás, yo leo los pensamientos, los cojo prestados y después los plasmo con mi escritura, sino fuera así, ¿de donde sacaría tantas historias? comprenderás que sería imposible, ¿verdad?

Bien, entremos. No quiero alargar mucho esto, porque temo que me abandones antes de tiempo.

Que bella tarde. Siento hacer de carabina para estos dos, pero si el protocolo así lo exige, que así sea. La verdad, es que me da una pena infinita mi sobrina, con ese pretendiente suyo tan frío y distante, pero tenía que encontrarle un marido ahora que aún estoy en plenas facultades y no cuando sea demasiado vieja, para distinguir entre un caballero o un rufián. Para rufianes, ya tuve a mi marido, que aparte de la fortuna que sumó a la de mi familia, nada más me aportó, sino disgustos. Habría regalado mi fortuna y la suya, si alguna vez me hubiese hecho sentir lo que dicen que se siente, cuando el miembro varonil te penetra, porque yo intenté tener hijos recogiendo su semen entre mis manos, cuando él llegaba demasiado rápido en mis enaguas, pero...

¡Salgamos! 
Con eso he tenido suficiente ¿Que tú no? ¡No me hagas reír! ¿Ya te ha cogido el síndrome del pensamiento (como yo lo llamo) y solo llevas unos minutos conmigo? No, no insistas, no quiero volver a entrar en la mente de esta dama, con lo que ahora sé, ya tengo una historia más que contar.

Ven, sigamos, vamos a entrar en la mente de ese estirado, a ver que está pensando. Por cierto, gracias por seguir conmigo y demostrar tanto entusiasmo, creía que no lo soportarías.

Si por mi fuera, me casaría con su tía, sé que es demasiado mayor para mi, pero parece más divertida, que este ser al cual pronto tendré que desposar. Me aburre sobremanera. No puedo ni mirarla de lo insípida que me resulta. Me la imagino la noche de bodas llorando en un rincón en cuanto intente desflorarla. Bonitas perspectivas me esperan. Acabaré yendo más a menudo de lo que voy ahora, a casa de Lady Margaret, ella sí que sabe como satisfacer a un hombre. Dice, que sus técnicas amatorias, las aprendió en la India, cuando pasaba allí largas temporadas y que las interminables ausencias de su marido, la empujaron a ello. ¡Bien por esas ausencias! Gracias a eso, cuando introduce en su boca mi miembro yo...

¡Salgamos! 
Jajajaja, ¡Será posible! ¿Quieres dejar de protestar? ¿No entiendes, que no es recato lo que no me hace seguir, sino una especie de sublime pudor, por dejar que esos pensamientos sean solo en exclusiva suyos y totalmente suyos? No imaginaba que este viaje, te creara tanta fascinación ¿Que quieres entrar ahora en la mente de la chica? ¿No debería ser yo quien lo proponga? ¡Qué ímpetu! Anda, vamos.
Pero antes, deja que añada algo más: puede parecer un viaje fascinante y en gran medida lo es, pero no siempre es tan grato. Como te comentaba antes, cuando te he pedido tu compañía para embarcarme de nuevo, la ultima vez, fue algo... fue algo muy traumático. Aunque ahora no quiero hablar de ello, pero si sigues conmigo, tal vez luego te lo cuente, ¿de acuerdo?

Mi tía es buena mujer y sé lo que intenta que con este matrimonio, pero si ella supiera o ese mequetrefe de mi futuro esposo, que finjo a todas horas ser la que no soy, les cogería un ataque. Aún a mi corta edad, que veinte años no son tantos, he ido aprendiendo que más tonta pareces ante los demás y más te dejan en paz. Incluso he perfeccionado mi rubor y mi ligero temblor para parecerles a todos una florecilla lastimera. De esta manera, nunca he sido el fruto de atención de nadie y he podido hacer todo lo que me ha dado la gana, en esta estúpida y retrograda época vitoriana. Ahora tengo que ir pensando en como solucionar el tema de mi inexistente virginidad para la noche bodas con este inútil estirado, para que crea que soy una virtuosa e inocente damita. Cuando pienso en como la perdí, a la edad de dieciséis años, en los establos, con el mozo que había contratado la familia de mi amiga... después ha habido muchos más, muchísimos más, pero el que mejor supo sacar mi esencia de mujer fue ese maldito y alocado mozo de cuadras, que cuando abría mis piernas y lamía con su lengua mi...

¡Salgamos! 
Por favor, deja de protestar. Tenemos que volver. Ven, abramos la puerta... no, no pienso hacerte sentir lo que se siente al traspasar muros. No insistas. Creo que mereces un descanso. Ven... relájate. Como una de las personas preferidas que me lee y que ha osado darme la mano y acompañarme en este viaje, creo que mereces una explicación, pero antes necesito que me des tu palabra de honor, de que jamás le hablarás a nadie de los viajes que hago en la mente de los demás, para coger prestadas sus historias, sino me tacharían de fraude, de no ser una escritora original o tal vez y aún peor, dejarían de leerme. ¿Me das tu palabra? ¿Sí? Gracias.

Entonces, te diré que he pedido hoy tu ayuda, porque la ultima vez, me adentré en la mente de alguien que creía puro y sus pensamientos me llevaron a abismos inimaginables de rabia, desprecio y sangre. Que quise salir de su mente pero mi desgarrante dolor y mi decepción, bloquearon mi mágico don y tuve que estar más de lo deseado, inmersa en esa mente enfermiza y eso me destrozó.  
Pero tenía que perder el miedo. Porque necesito escribir o moriré de pena sin poder expresar todo aquello que se me ofrece, así que he recurrido a ti, para que me ayudaras.

Sé que esta vez, ha parecido que esos personajes pensaran casi tan sólo en sexo, pero te aseguro, que si tal vez, hubiésemos entrado en otra ocasión, habríamos encontrado otro tipo de pensamientos, así que, nada, absolutamente nada, hay más fascinante para mí, que los pensamientos de un ser humano. No su pose, su estatus, su vida cara a la galería, ni a quien dicen amar o dicen odiar, porque he comprobado que nada de lo que reflejan, es lo que realmente su mente piensa...

En fin, tengo que irme. Ahora, tengo que ponerme a escribir otras historias que he conocido en mente de otros, en esos viajes míos y tengo que hacerlo sin pausa o mis letras me seguirán gritando pesadamente eso de "plásmanos, Juji, plásmanos, necesitamos existir".

Y por favor, recuerda que me has dado tu palabra que nada de lo que has visto, oído y leído hoy, saldrá de aquí. Por cierto, reitero mi gratitud por haberme acompañado cogiéndome de la mano durante toda la visita, ha sido todo un placer no sentirme sola, por una vez, en mi onírico viaje.


18 comentarios:

  1. aún estoy temblando de la esperiencia a la que te acompañé. Madre del amor hermoso !!!

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  2. Mi fuerte y comedido amigo, Javier, ¿así que has disfrutado del viaje? Un placer que no te hayas soltado de mi mano... no podía haberlo hecho sola :)
    Un besazo.

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  3. Te lo prometo Juji, nadie sabrá de nuestro secreto, eso sí, tienes que prometerme tú a mí que ésta no será la única vez que me lleves de la mano en eso de explorar mentes ajenas. Me encantó la experiencia y quiero más.

    Genial Juji.
    Besos.

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    1. Sí, claro que sí, Elena, sé que eres una persona de confianza, por ello, prometo llevarte de nuevo en un viaje por la mente ajena... Será nuestro secreto, siempre.
      Un besazo enorme.

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  4. Menudo laberinto la mente humana. Bueno, ha sido un placer acompañarte, y prometo no decir nada de lo que he visto.
    Un abrazo y hasta cuando quieras volver a tomar mi mano para adentrarnos en lo indecible.

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    1. mj, no esperaba menos, sabía que tú también guardarías el secreto. Me gustó que no te soltaras de mi mano. Cuando necesite volver y no estar sola, te llamaré :)
      Un fuerte abrazo.

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  5. Mi boca está sellada, no pienso decir ni mu.
    Interesante viaje al pensamiento humano, aunque estos personajes nos han salido un poco "salidos", nunca mejor dicho.
    Lo que no te perdono es eso de la mujer mayor de cuarenta o cuarenta y cinco años, jajajaja,

    Un abrazo y feliz domingo.

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    1. Ese momento de la tarde es ideal para estar "salidos" jijijiji Lo de "mayor", es tirar piedras a nuestro tejado, lo sé, lo sé, pero en esa época nosotras ya éramos unas carcas, ¿o no? :)
      Un abrazo enorme.

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  6. Genial. Me has llevado a muchos sitios. Ahora mr doy cuenta de lo beneficioso pero a la vez peligroso que es leer las mentes ajenas. Enhorabuena por el relato.
    Un abrazo
    nos vemos

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    1. Sí, Rafa, nunca se sabe con qué te vas a encontrar en la mente de otros :) Gracias a ti, por pasarte.
      Un abrazo.

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  7. ¡Qué chulada de viaje!eso de entrar en la mente de la gente es fuerte pero apasionante. Cuando vuelvas no vayas sola, te acompaño y rejuro no delatarte, será nuestra experiencia conjunta. Saluditoss!

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    1. Así me gusta, Gloria :) sólo por mantener mi secreto, en mi próximo viaje te llevo conmigo, sin dudarlo.
      Besitos.

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  8. Un viaje por el pensamiento, por sus retorcidos entresijos que acaban por ser un secreto. Me encanta el tono de confidencia y participación ... muy original Juji.
    bssoss.

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    1. Gracias, Spahetti, un placer inmenso que te haya gustado el viaje.
      Muchos besitos.

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  9. Me ha parecido estupendo. Me uno a la alabanza sobre el tono que realiza Spaghetti, al punto que en la lectura me sorprendía respondiéndote, bajito: Si. Vale. Vamos.
    En este, como en algunas otras publicaciones anteriores, entras en detalles de la aventura de imaginar, de escribir. Son sencaciones que vivimos quienes nos divertimos con esto, que tienes la capacidad para dar forma y permitirlas existir.
    Genial amiga. Gracias por llevarme de la mano por esa aventura.
    Besos.

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    1. Me ha encantado llevarte de la mano por este viaje, has sido un acompañante ideal y entusiasta.
      Un fuerte abrazo y muchos beso, amigo.

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  10. UiUiUi,t'agraden les experiències de risc,eh!!! ves en comte, a veure si algún dia no en podràs sortir ni que vagis acompanyada. El que es fica en terrenys d'aiguamolls ja se sap com en sortirà....
    Un petò imaginat
    Victòria

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    1. No puc fer-hi res, Victòria, la vida i pensaments dels demés em fascina, així que sempre "investigaré".
      Petó real i autèntic per a tu.

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