martes, 17 de abril de 2012

Viento del norte




Los días de tramontana (viento del norte) su agresividad aumentaba incontrolablemente, por eso, terriblemente  avergonzado ante este lastre tan peligroso, desaparecía, durante el tiempo que duraba, que normalmente eran dos o tres días, dando cualquier excusa plausible, ante su familia, que acostumbrados a sus continuos viajes de trabajo y ajenos a esa faceta tan peligrosa,  encontraban sus ausencias, completamente normales. 

Le hervía la sangre. Era como si una furia animal le poseyera. Su violencia no tenía límite y sentía un terror interno, imposible de asimilar. Normalmente era una persona de bien, en todos los sentidos, así que no entendía como podía, por unas simples ráfagas de viento, convertirse en un hombre tan despreciable.

Para esos infernales periodos, tenía alquilado secretamente, un pequeño sótano, en una zona casi deshabitada y lejana de su casa, con todo lo necesario para no tener que salir durante su auto impuesto cautiverio. Temía tanto hacerlo, que si el viento persistía y él se quedaba sin víveres, como alguna vez había sucedido al principio, prefería no comer, a enfrentarse a sí mismo y a las consecuencias.

La primera vez que descubrió ese otro yo, fue al poco de llegar a esta localidad, puede que no llegara al mes exacto. Se descubrió saliendo de casa con ganas de matar, morder, destripar, beber sangre, deshuesar y triturar cuerpos, cráneos o cualquier miembro de otro ser humano. Su cabeza fue, en ese instante, un hervidero de imágenes descabelladas y sin sentido, con tanta intensidad, que se desmayó y a partir de ese día, empezó a estudiar el fenómeno, pero no halló comparativa o explicación plausible, ante su bestial y salvaje respuesta. Así que, ante la imposibilidad de volver a cambiar de ciudad, porque lo había invertido todo en su nuevo proyecto, tuvo que recurrir a la mentira y desaparecer durante esos días, en lo que, estaba seguro, la tramontana, lo convertía, en algo, que él, no era... 
En algo que él no era.

¿O lo era...?

16 comentarios:

  1. Querida Juji!!
    Creo que todos, al menos los del Empordà, conocen a alguien "tocado por la tramuntana", o no?, y es que verdaderamente hace estragos en las neuronas.
    Sara

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    1. "Tocados o no" por la tramontana, mi querida Sara, más de un inestable, se refugia bajo una escusa cualquiera (como el viento) para no aceptar su verdadera personalidad ¿Te ha gustado mi faceta seria y trancendental? jajajajaja Quería asustarte un poco, es que con tanta tramontana estos días, estoy un poco "pa'lla'"
      Muaks!

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  2. JUJI...Sara ya lo apunta, en el Empordá cuando "bufa" la tramontana a algunos y algunas les da la "rauxa", locura o subida de adrenalina, pero no llegan a transformarse en licántropos, de momento y que yo sepa, pero...Síndrome bipolar el que sufre tu protagonista, dicen que llevamos dos personas dentro, antagonistas, doctor Jekyll y el señor Hyde !qué miedo! Besitos que esa foto me ha puesto a temblar.

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    1. Tiembla, tiembla, Natàlia, que nunca se sabe que ojo te está mirando jajajajajaja. En serio, tanto viento, me está afectanto hasta para comentar, el comentario, del comentario, comentado por un escrito comentado y... jijijijijijiji Na', que hoy tengo el día "diver".
      ¡Besazo enorme!

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  3. Si hay algo que te admiro es la capacidad de crear historias y saberlas contar. Tu imaginación no tiene límites.

    A mí no me extraña que el viento trastorne las conciencias allá por donde pasa, y si encima estás un poco pallá, se conjura todo para volverte un monstruo.
    En Cádiz el Levante hace estragos; así estoy yo, que veraneo por aquellas tierras.

    Un beso Juji.

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    1. Pues yo envidio en tí, tu léxico, tu manera de escribir y lo que logras expresar siempre en cada palabra ¡ea! que lo sepas :)
      Yo de ti, veranearía por otras zonas, por si acaso, jijiji
      Un besazo.

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  4. Todos, en algo , nos parecemos a ese yo interior a veces monstruoso que habita en nosotros esperando poder surgir sin trabas...
    Un abrazo

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    1. ¡Ains, Neo! ¡si no controláramos el animal que llevamos dentro...!
      Un abrazote.

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  5. Pienso que todos tenemos un mosntruo interior al cual tenemos controlado y dominado ¿o no?

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    1. Pero a veces, Gloria, algunos lo dejan salir de paseo... ¡miedo!

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  6. Pienso en esos días desapacibles con viento del norte. Anteayer hizo uno. No pude escapar a su influjo....

    Saludos.

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    1. ¿Y te encerraste en un ático, Josef, o su influjo es más suave en tí? :)
      Besazos

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  7. Pues si se pone así cuando le da un aire... ¿que haría aquí, que es zona de huracanes?...jeje
    besazos

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    1. ¡Válgame dios y todos los santos del santoral! Esperemos que nunca acabe en zona de huracanes.
      Besazo.

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  8. Realment està tocat per la tramontana, con se li acut llogar un àtic a l'Empodà? Un subterrani penso que li convindria més, o posats a fer un bunquer dels antinuclears. Deuen ser els únics llocs on no es pot colar aquest vent impertinent. De tota manera que no vagi a viure als EEUU, doncs entre els tornados i els huracans no deixeria a ningú viu.
    Et bufo un petó,
    Victòria

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    1. Això diu l'Spaghetti, que millor que visqui la tramontana que no un huracà :)
      Un huracanat petonàs, amiga.

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