lunes, 21 de mayo de 2012

Hambre




Había pasado tanta hambre en los tiempos de posguerra, que el recuerdo lo seguía persiguiendo y atormentando.
Y por su pasado infortunio, se guardaba siempre un trocito de pan, antes de salir de casa, en el bolsillo del pantalón, a modo de talismán.
Y lo hacía, aún hoy en día, que era inmensamente rico, sin dar justificación alguna, ante los que se reían veladamente, de su inexplicable y absurda excentricidad

23 comentarios:

  1. no es excentricidad, hay gente que lo hacía para tener vivo el recuerdo de aquel gran pesar y así valorar más el presente.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aquellos que consideraban una excentricidad algo así, eran jóvenes sin ese pasado o mayores, sin el recuerdo del mismo en su espalda.
      Un abrazo Neo.

      Eliminar
  2. p.d caigo en la cuenta que tenés en el perfil la misma foto que tenemos en Agenda de ideas!...a primera vista me confundí jejeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cosas que pasan con las fotos bonitas :)
      Besitos.

      Eliminar
  3. Algunos no entiendes que se hayan sufrido carencias y que estas marquen.
    Algunos no entienden que no todo sea disfrutar, que se crece cuando se afronta la adversidad.
    Narices, me puse profundo. Tu lo provocaste con este cuento que da mucho tema.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Narices, Juan Carlos! Mira que cuando te pones profundo tocas la fibra a cualquiera...
      Besos.

      Eliminar
  4. cuantos panes y cebollas se han consumido. Olvidar de dónde venimos confunde el a dónde vamos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por eso está bien, sentarse con los abuelos, si aún los tuviéramos, o con personas mayores que puedan explicar por lo que pasaron... ayudaría a ver nuestra vida en otro modo.
      Un beso, Javier.

      Eliminar
  5. Esa actitud solo la entiende el que lo ha pasado mal. Mi abuela era igual, siempre lleva un poco de pan y queso en el bolsillo. Otra costumbre que adquirió fue acumular azúcar y aceite. Lo hacía sin darse cuenta, por instinto.

    Buena entrada, Juji, para recordar, para no olvidar y para reflexionar sobre los hábitos que tenemos a ahora.

    Besos y un fuerte abrazo.

    Mi enhorabuena a Javier por el final de su comentario. Magnífico pensamiento.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y que eso ahora se haya casi olvidado... En fin, al menos a nosotros nos queda el recuerdo de lo que nos contaron y este medio, para nunca olvidar por lo que pasaron.
      Un besito, Mari Carmen.

      Eliminar
  6. El olvido es un pan tierno de panificadora,en serie, el mendrugo en el bolsillo, un recordatorio de tantísimos momentos. La nana de la cebolla aún debe escucharse. Besito emocionado por tus palabras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Besito emocionado por las tuyas, Natalí. Tu gran corazón te precede.
      Un enorme abrazo.

      Eliminar
  7. Lo comprendo perfectamente. Sólo los que no hemos pasado ninguna calamidad nos extrañamos de las "excentricidades" como la de tu personaje.
    Corto pero intenso texto Juji. Dices mucho con muy poco y por ello te felicito.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Elena... y es a veces, poco más se puede añadir...
      Un beso enorme, Elena.

      Eliminar
  8. A veces mantener en el recuerdo lo malo vivido nos hace ver lo bueno que vivimos, supongo que es una frase para aplicarnos, en muchos casos no conocemos ni de lejos lo que muchos, ese pan esconde su historia... entrañable e intenso, para reflexionar.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, para reflexionar... aunque a veces lo olvidamos. Olvidamos por lo que pasaron y por lo que pasan muchos...
      Un besazo, Matices.

      Eliminar
  9. Yo soy muy afortunado; nuca he experimentado hambre. En cambio, mis abuelos si padecieron durante la guerra. las guerras... deben de ser no solo infames sino terribles.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí terribles. Pero aún más terrible, Josef, saber que siguen existiendo. Nosotros somos afortunados y muchas veces lo olvidamos.
      Un beso

      Eliminar
  10. Un modo de mantener una realidad pasada viva (por costumbre, por no desentenderse de aquel pasado que duele en los bolsillos, para no dejar que la realidad se coma las experiencias que lo hicieron a uno y saber valorar más certeramente el hoy).
    Siempre hay historias que conviene mantener vigentes. A veces la memoria selectiva engaña, y no sé hasta donde eso es positivo.
    Un besito Juji!
    Gaby*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Basta evocar una historia de antaño, para seguir teniendo ganas de "inmortalizarla", aunque en este caso sea por la falta de un trozo de pan...
      Un abrazo, Gaby.

      Eliminar
  11. Al leer tu magnifico y duro relato solo me ha salido esta frase: " Arando el olvido"
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "Arando el olvido..." que bella frase, Rosa... Gracias.
      Un beso.

      Eliminar
  12. L'instint de supervivencia fa automática la reserva a la butxaca, quan la carencia és alimentaria va bé, però què fer quan la carencia és d'un altre tipus?, saps la manera de ficar-te carinyo, alegries, petons i companyia a la butxaca?.....
    Molts i molts petonets ficats dins una caixeta, quan l'obris et sortiran de cop, he tingut feina a tancar-la!!!!
    Victòria

    ResponderEliminar