martes, 26 de junio de 2012

La invocación





Lo había invocado durante toda la noche, entre las notas de su armónica y su guitarra, sin resultado alguno, hasta llegar a perder el conocimiento. Cuando se despertó temblando en el suelo, eran ya altas horas de la mañana. Le dolían los huesos y la cabeza y se sentía de nuevo terriblemente decepcionado.
Otra noche sin lograr su más preciado objetivo. Porque ahora, invocar al maligno era su obsesión. Porque tenía que hablar con él y preguntarle del porqué de tanta estupidez humana y si él era el artífice de tanta mala baba.

Lo había intentado durante años con dios, pero con que él tampoco contestaba… 



12 comentarios:

  1. Siempre me ha hecho gracia esa necesidad que algunos tienen por contactar con el "poder".
    Muy bueno Juji. Besos.

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    1. Ya ves, JC, todos tenemos que implorar a algo para entender "ese algo", ya sea un dios, un diablo, una cerilla, una foto desgastada..., como si ser humano no bastase para valerse por sí mismos.
      Besitos enormes.

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  2. Y lo peor es la sensación de soledad. La certeza de que andamos dando tumbos por este mundo en la más absoluta soledad.

    Un abrazo Juji, lo mejor, el final.

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    1. Sí, Elena, esa sensación de soledad que no llega a cuajar en tanta estupidez humana. Con lo agustito que podríamos vivir todos unidos, tranquilos, felices...
      Eres un solete, Elena, gracias.
      ¡Muaks!

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  3. Ni maligno ni dioses, hay que invocar a los seres humananos. somos los únicos responsables de todo lo pasado, presente y ¿futuro?, ¡espero que sí!.
    Saludos invocados!!!

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    1. Jajajaja, Gloria, pues invoquémonos y sigamos siendo seres humanos con cabeza y sin tanta creencia absurda.
      Un besazo.

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  4. Los seres humanos dejamos en ridículo a todos los dioses, sean malignos o buenos. Ni siquiera si unen sus fuerzas tienen algo que hacer frente anuestra decadente maldad o bondad.

    Saludos.

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    1. Opino igual, Josef. Si fuéramos conscientes de nuestro potencial, viviríamos como dioses (jijijiji) me he permitido un guiño irónico.
      Un abrazo.

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  5. Me da que todo es más terrenal... pero siempre se busca al omnipresente, quien sabe lo mismo el Diablo, aunque me da que últimamente tiene mucho trabajo.

    Besos!

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    1. Claro que sí Matices, todo es más sencillo de lo que parece, aunque sea complicado. Pero pocas respuestas nos pueden dar esos seres inventados, a no ser que las busquemos en nosotros mismos.
      ¡Un besazo enorme!

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  6. Es nuestra indefensión, nuestros miedos, nuestra inseguridad, la que nos hace buscar una explicación sobrenatural para lo que nos sucede, bueno o malo. Creo que si en algún sitio hay que buscar es en la propia condición humana y si a alguien hemos de reclamar, es a nuestros propios congéneres. Son nuestros anhelos de inmortalidad los que nos hacen pensar en seres superiores a los que atribuimos esa inmortalidad deseada por nosotros.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Pepe, tus comentarios son siempre perfectamente razonados. Coincido. La fuerza, la ganas de cambiar, el equilibrio, en fin, todo, reside en nosotros y deberíamos ser conscientes de ello, aunque nunca sea así...
      Un fuerte y sincero abrazo.

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