martes, 19 de junio de 2012

Por amor al arte





Cuando llega a casa bien entrada la noche y se siente completamente a salvo, cuando la adrenalina empieza a desaparecer, después de su inaceptable acto, se concede unos segundos para reflexionar. Sólo unos segundos… ¿habré dejado alguna huella?, ¿habré descuidado algún particular?, ¿cuánto tiempo me queda, hasta que cometa un error y me atrapen?

A la mañana siguiente, ha olvidado esas reflexiones, mientras observa la obra de arte que ahora ha pasado a pertenecerle completamente… y como siempre, en esos momentos de absoluto deleite, decide no volver a arriesgarse nunca más.

Sólo hasta que vuelva a enamorarse de otra y no pueda vivir sin poseerla para su privado disfrute...  


10 comentarios:

  1. Es lo que tiene engancharse de algo como si de una droga se tratase. Jamás lo podrás dejar.

    Me recordaste la película "El secreto de Thomas Crown" de Pierce Brosnan y Rene Russo.

    Un beso Juji.

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    1. No recuerdo muy bien esa película, Elena, pero, ¿su afán no era el de aventura? volveré a mirármela un día de estos a ver que tal :) Al final vamos a acabar haciendo una reseña de cine jijijiji
      Un besico.

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  2. Si no hubieses puesto la foto, hubiera pensado que era un asesino frio y despiadado. En realidad la adicción tiene eso que uno no reflexiona, porque no puede esperar a la gratificación. Besos

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    1. En este caso, aunque habría sido posible tu primera impresión, era una adicción al arte, pero la adicción, como bien dices, sea a lo que sea, tiene el mismo fin... y principio :)
      Un fuerte abrazo, Marïa José.

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  3. yo estoy por llevarme a casa al artista creador de las obras, a la actriz que transmite su sensibilidad en cada actuación, al señor que hace burbujas de jabón de tamaño gigantesco, al que maneja los giñoles en el Retiro....

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    1. jajajajaja Me encanta, Javier... ten cuidado que no te pillen, si alguna vez te decides, ¿eh?
      Besitos.

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  4. Dicen que cuando sucumbes al arte no hay terapia ni tratamiento que lo cure, bueno sí, tener mucha pasta para seguir con el vicio caro o ejercitar como el prota de la historia con subidón de adrenalina incluido.
    Como siempre, certera.Saludosss!!

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    1. Queda la tercera opción, Gloria: lo que hacemos los mortales "normales" deleitarnos observando y después irnos a casita con esa agradable sensación :)
      Gracias.
      Besitos.

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  5. Muy bueno, ¿sabes que escribí uno en que una restauradora mal pagada se quedaba un original de Verneer? Jajaja, otra coincidencia.
    Me ha encantado, el título viene al pelo: amor o pasión irrefrenable al arte.
    Besos, talentosa amiga.

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    1. Si es que no hay nada como "tener arte", "llevarlo en las venas", "apreciarlo" o "morir o vivir por él" :)
      Besos a ti, talentoso (sí, sí y sí) y estimado amigo.

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