miércoles, 31 de octubre de 2012

HALLOBLOGWEEN 2012




Una noche única y sola y predispuesta al terror, no existía. Existían los días sin fecha, plagados de sustos, terrores y sobresaltos.
Disfrutaba disfrazándose de fantasma, zombi, vampiro o cualquier ser que infundiera terror. 
Me tenía completamente aterrada.

Me salía sin previo aviso y sin compasión, de detrás de las puertas, de debajo de la cama, corriendo por el larguísimo pasillo a mi encuentro, para morderme, devorarme, o fuese lo que fuese que su personaje inventado me decía con voz ronca, que había preparado para mí.

Yo sabía que tras cada caracterización se ocultaba el rostro angelical de mi hermana, pero siempre sucumbía a una única pregunta: “¿y si se ha transformado de veras?”.
Nunca esperaba a descubrir si me equivocaba o tenía razón, porque en mi fuga torpe y aterrorizada, no podía equilibrar la sensatez y la lógica.

Y lo que era aún más humillante: si alguna vez pretendía asustarla yo a ella, para cambiar ese equilibrio, cuando intentaba disfrazarme, mis manos temblaban y era incapaz de ejercer esa transformación, pero, aun cuando renunciaba a ese despropósito, me obligaba a esconderme para asaltarla cuan ser tenebroso… en la espera, la oscuridad en sí, volvía a jugarme malas pasadas y tenía que renunciar avergonzada a mi vendetta.

Adoro a mi hermana Isabel, pero juro que un día me vengaré de sus sádicas bromas a costa de mi desmesurada imaginación… tal vez, solo lo logre, cuando sea muy, muy mayor, me quite la dentadura postiza a traición, se la tire a un ojo o a una oreja y con garrote en mano, la persiga yo a ella, para cobrármelo de una vez por todas… 



domingo, 28 de octubre de 2012

La cerilla




Tengo la cerilla en la mano. La sostengo entre mis dedos, encendida y con la mano bien firme. Tan sólo tengo que lanzarla unos metros más allá, donde he dejado el bidón de gasolina y todo habrá acabado. Nada me une ya a esta casa y verla desaparecer entre llamas, es lo único que puede acabar con ella y con mis sufridos tics nerviosos.
Arderá bajo ese fuego como yo ardí durante años bajo esa incesante penuria y frustración ¡putas cuatro paredes de mierda!

...Que si ahora se ha roto la travesera, que si ahora hay que arreglar los techos, que si ahora hay un escape de gas, que si ahora hay humedad, que si ahora hay que volver a pintar, que si ahora esos cables producen cortocircuitos, que si ahora las escaleras de madera hay que ponerlas de otro material, que si la fachada no está de acorde con la normativa, que si…

Tengo la cerilla en la mano. Sin remordimientos. Allá va…

Y así empezó todo. Ahora me buscan las autoridades de medio mundo por pirómano. ¡Hipócritas desgraciados!

Total, porque desde que sentí esa sensación liberadora cuando quemé aquella asquerosa casa, que tanto me hizo sufrir, desde entonces me dedico a liberar a otras personas de sus cadenas, arrasando con el fuego, todo aquello que puedo... y más.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Sin cobertura





-Que me vas a contar, María, mi marido me ha pegado….
María, empieza a hablarme histérica, de una asociación de mujeres maltratadas, de un número de ayuda y de ser fuerte… No entiendo a qué viene ese discurso con lo que yo le explicaba y le digo de dejar la conversación para otro día.

“Mi marido me ha pegado… esa manía suya, de ver las películas subtituladas”.


-De acuerdo Miguel, pero en la reunión con Juan, esté o no dispuesto, hay que matarlo…
Miquel me dice nerviosamente, que tal vez sea mejor que me calme, que hay cosas que no hay que decir por teléfono, que hay que ser tolerantes y rendirse antes de actuar salvajemente… No entiendo a qué viene esa perorata incoherente y le digo que ya le llamaré.

“…hay que matarlo de una vez y dejar el tema zanjado, porque no voy a perder más tiempo con ese acuerdo comercial”.


-Pedro, tienes que pensar que cuando substraje ese cuadro…
Pedro, me aconseja que si me apresan, al menos confiese que fue en un momento de locura, que soy una persona de bien y que no puedo arruinar mi vida así… No entiendo a qué viene ese alegato y le digo que consulte a algún abogado por si  tiene algún problema y no sabe como salir del embrollo.

“… que cuando substraje ese cuadro… de mi salón, lo hice para una donación a una buena y especial causa”.


La cobertura del móvil… ¡cuantos problemas de comunicación me da!  

viernes, 19 de octubre de 2012

"La bien pagá"





En silencio impreco, mientras retuerzo mis manos. Mis arrugas, surcan las expresiones de odio y asco, ya grabadas a fuego en mi rostro. Rostro que desaparece, cuando mis ojos negros centellean y lo eclipsan todo imponiéndose. Soy, lo que algunos mal lenguados definirían como, una zorra insensible. Si acaso alguien cree que eso puede llegar a afectarme, mi sonrisa malévola sale a borbotones, como la sangre de una herida mal curada. Negro es mi aire y negro mi corazón. No entiendo de perdones ni de empatías. Los visados hacia el paraíso, están caducados en un cajón polvoriento, donde guardo también, las felicitaciones que nunca enviaré. Desprecio todo aquello que tengo, más aquello que nunca tendré. La lite me excita más que un acuerdo. Acordar, es de necios estúpidos. Recordar, es de cobardes ineptos, que huyen del presente amparándose en una imaginaria sensación. Detesto este mundo y a sus habitantes. Y a esos bobalicones que dibujan corazones a una edad adulta. Y a los que reparten sus abrazos como caramelos en Halloween.
Acabo de despedir a una de mis sirvientas. La muy descarada le decía a la cocinera que “estaba mu bien pagá, pa’ hacer lo que hacía, pero que si la gente supiera…”.
¿Y qué tendría que saber mi público estúpido y aberrantemente influenciable de mí? Les ofrezco aquello que desean. Mis novelas de amor, esas que los estirados ineptos llaman sin tapujos, novela rosa, se publican en cientos de países, mis historias absurdas e intolerablemente ridículas, han sido llevadas al cine, mis hipócritas comentarios expresados con estudiado esmero, son elogiados como el summum de la exquisitez.
¿Qué tiene que ver el autor con su obra?, ¿qué tengo que ver yo con esa ridiculez que escribo?, ¿acaso creen que vivo entre rosas sin espinas, como los protagonistas de mis obras?
Me pagan por escribir de aquello que desconozco y que aborrezco, así que lo de “bien pagá” no se ciñe, ni cuantifica, a lo que merecería cobrar realmente.

lunes, 15 de octubre de 2012

El cuenta cuentos





Hacia muchos años, que se dedicaba a mostrar y explicar la historia de los monumentos que atesoraba el Museo donde trabajaba. Un día, que estaba tremendamente aburrido de relatar siempre lo mismo, se salió del guión. Y  así, sin proponérselo, constató gratamente, que cuando antes se limitaba a explicar de que material estaba hecha una estatua o su lugar de procedencia, de que período provenía, o a que ser humano o dios estaba dedicada, la gente lo escuchaba atenta, pero cuando empezó a recrear historias mordaces, divertidas, dramáticas, e incluso, con un guiño de irreverencia muy fuera de contexto, la afluencia que publico aumentó y así, como si de un cuenta cuentos se tratara y no de un guía turístico, decidió que a partir de ese momento, incluiría historias inventadas para estimular las mentes de aquellos que había pagado por su servicio.

Cuando el director del centro, se enteró, puso el grito en el cielo y lo llamó a su despacho para obligarle a hacer su trabajo sin invenciones absurdas ni demás salidas de guión.
Respondió, sin inmutarse, algo que el director no pudo rebatir.

-Señor director, de acuerdo que debería omitir los anacronismos, pero quien me escucha sabe perfectamente que los incluyo para arrancarles unas risas y nada más. Así que si usted puede asegurarme que a parte de eso, todo lo demás no es verdad, entonces dejaré de inventarme historias y volveré al guion establecido, pero ¿acaso un ser humano de hace siglos no pensaba, no lloraba, no deseaba, no soñaba, no confabulaba, no odiaba, no sufría y no amaba como cualquier otro ser humano, aunque fuera en otro contexto? Cuando me invento parte de la vida de esos seres, ¿quién sabe realmente, si me equivoco o si tengo razón?

El director, tuvo que admitir que era un argumento plausible.

Las visitas siguieron aumentando y las historias inventadas, creciendo.

lunes, 1 de octubre de 2012

El mismo fin



Pensamientos de un dependiente de una tienda de electrodomésticos:

Ahí está, mi próxima víctima, mi próximo ingreso. Mi próximo récord. Soy el mejor y seguiré siéndolo, siempre y cuando no encuentre ningún contratiempo insondable, que a veces, también surgen inesperadamente. Hace tiempo que he aprendido a no fiarme de las apariencias. Tengo que estar seguro que no va a cambiar de dirección, apuntar a lo más alto y disparar. Y después pasará a ser un número más para atestiguar mi superioridad. Y mis jefes, a los que no conozco, sabrán que aunque me muevo en las sombras y yo también paso a ser  un número para ellos, he llevado a cabo su cometido pulcramente, o sea, añadir una víctima más a su colección. Pero el logro es mío, la víctima me pertenece y la satisfacción inmensa de verlo caer ante mi astucia, me excita y compensa, en igual medida.
En el fondo, me pagan para hacer lo que mejor sé hacer.









Pensamientos de un asesino a sueldo:

Ahí está, mi próxima víctima, mi próximo ingreso. Mi próximo récord. Soy el mejor y seguiré siéndolo, siempre y cuando no encuentre ningún contratiempo insondable, que a veces, también surgen inesperadamente. Hace tiempo que he aprendido a no fiarme de las apariencias. Tengo que estar seguro que no va a cambiar de dirección, apuntar a lo más alto y disparar. Y después pasará a ser un número más para atestiguar mi superioridad. Y mis jefes, a los que no conozco, sabrán que aunque me muevo en las sombras y yo también paso a ser  un número para ellos, he llevado a cabo su cometido pulcramente, o sea, añadir una víctima más a su colección. Pero el logro es mío, la víctima me pertenece y la satisfacción inmensa de verlo caer ante mi astucia, me excita y compensa, en igual medida.
En el fondo, me pagan para hacer lo que mejor sé hacer.