jueves, 20 de junio de 2013

¡Hey!





Que sigo aquí (nunca me fui ¡pardiez!). Que si no escribo, no es porque se me ha acabado la tinta (más quisiera ese tal Dan Brown, para no hacerle sombra). Que si no fuera por la Luna, a la cual ahora tengo que mimar, tendría más tiempo libre para regalar (si llego a saberlo, habría renunciado antes de firmar ese contrato filial). Que entre pitos y flautas, pasan los días y la melodía, pero me muero por bailar (si es que cuando se tiene zapatitos rojos de claqué, no lo puedes obviar). Que si entre jueves y lunes, pasan las letras sin darme tiempo a participar, exijo perdón y comprensión, o denuncias os llegarán (que sí, que así se hacen las cosas ahora, ¿qué caras de asombro son esas?). Que sí… que no renuncio a mis letras y a sus sabores, ni a vuestra bella amabilidad, solo que ahora no tengo tiempo…  incluso el dios bloguero me perdonará (espero, creo, deseo, creo constatar, imploro e insto ¡vamos, que otros han estado más tiempo que yo y nada pasó jamás!).

Pues ¡ala! Que “sus” quiero letras mías. Seguidores de mi corazón. Amigos de mi alma. Pasantes de mis entrañas. Adeptos de mis desvaríos.


Aquí me siento, tranquila, a esperar que pronto pueda volver a estar