martes, 25 de agosto de 2015

Cambios




Tanta cebolla, me va a matar. 
Lloro cuando la corto e incluso, solo cuando la miro. 
Debería cambiar esa manía de poner cebolla a todo. Y dejar de llorar.

Voy a cambiarme al ajo, a ver si también cambia mi manera de llorar. 
Mi aliento se resentirá, pero mi mirada dejará de sangrar. 

2 comentarios:

  1. Es una buena idea.
    Por acá, se está viendo una forma de remplazarla, por porque haga llorar, sino por el precio. Algo que se notó en la tarda de jamón, queso y cebolla que comí anoche. El delivery solía ponerle mucha cebolla, anoche tenía bastante menos.

    Es bueno ese cambio del que hablas, por la mirada.
    Saludos.

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  2. Lo que puede dar de si una cebolla... hasta llegar a conocer otras situaciones y vivencias.
    Sorprendente.
    Un abrazo.

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